Qué cubre un seguro de transporte de mercancías
Cuando una empresa mueve mercancías, el seguro suele percibirse como un trámite necesario dentro de la operativa logística. Sin embargo, para el cargador o propietario de la mercancía, entender qué cubre un seguro de transporte de mercancías es fundamental para proteger su negocio frente a imprevistos durante el traslado.
El seguro de transporte de mercancías está diseñado para cubrir los daños que pueda sufrir la carga durante su transporte, ya sea por vía terrestre, marítima o aérea. No obstante, aunque se trate de una cobertura amplia, no todos los riesgos están incluidos de forma automática. Por ello, conocer el alcance real de la cobertura del seguro de mercancías es clave para evitar sorpresas cuando ocurre un siniestro.
Desde la perspectiva aseguradora, un seguro de transporte de mercancías cubre, con carácter general, los daños materiales que sufra la mercancía durante el transporte, siempre dentro de los límites y condiciones establecidos en la póliza.
Entre las coberturas habituales se encuentran:
- Daños causados por accidentes durante el transporte.
- Golpes, vuelcos o colisiones.
- Incendio o explosión.
- Daños durante operaciones de carga y descarga, cuando estén contemplados en las cláusulas de la póliza.
- Robo o intento de robo, en las condiciones que establezca la póliza.
Estas coberturas se aplican conforme a lo establecido en la póliza de transporte y, especialmente, en las cláusulas que delimitan su alcance real.
Qué no cubre un seguro de transporte de mercancías
Tan importante como saber qué cubre un seguro de transporte es entender qué queda fuera de la cobertura. Muchas reclamaciones rechazadas tienen su origen en una interpretación incorrecta del seguro.
De forma general, una póliza estándar de transporte de mercancías no cubre:
- La pérdida de valor comercial de la mercancía.
- Retrasos en la entrega si no han provocado un daño físico.
- Penalizaciones contractuales o pérdidas de mercado.
- Daños derivados de una inadecuación del medio de transporte.
Por ejemplo, si una mercancía llega tarde a su destino y pierde valor en el mercado, pero no presenta daños materiales, este perjuicio económico no suele estar cubierto por el seguro de transporte de mercancías.
Tipos de siniestros más habituales en el transporte de mercancías
Los tipos de siniestros más frecuentes en el transporte de mercancías están relacionados con incidencias durante el trayecto o las maniobras logísticas.
Entre los más habituales destacan:
- Daños por accidente durante el transporte.
- Daños por mala estiba o sujeción incorrecta de la carga, en función de lo establecido en las condiciones de la póliza.
- Robo total o parcial de la mercancía, cuando esté cubierto.
- Daños por temperatura en mercancías perecederas, siempre que estén correctamente cubiertos y las cláusulas aplicables se adapten al tipo de transporte.
- Daños durante almacenamientos intermedios, cuando estén expresamente contemplados.
Cada siniestro se analiza siempre en función de las condiciones pactadas y de las cláusulas aplicables al caso concreto.
El papel de las cláusulas en la cobertura del seguro
Aunque se hable habitualmente de seguros “a todo riesgo”, en el transporte de mercancías son las cláusulas las que determinan qué cubre realmente la póliza.
La aplicación de cláusulas no adaptadas al tipo de transporte o a la operativa concreta puede generar situaciones en las que el cargador cree estar cubierto cuando, en realidad, existen limitaciones. En muchos casos, el problema no es la ausencia de seguro, sino una póliza de transporte que no se ajusta a la realidad de la operación.
Por este motivo, resulta fundamental entender las condiciones del contrato y su impacto real antes de que ocurra un siniestro.
Por qué no todas las pólizas de transporte ofrecen la misma protección
No todas las pólizas de transporte de mercancías son iguales. Existen diferentes configuraciones que influyen directamente en la cobertura y en la forma de gestionar los riesgos.
Para el cargador, la clave no está en contratar una póliza genérica, sino en contar con un seguro que:
- Se adapte a la frecuencia de sus envíos.
- Tenga en cuenta el tipo de operativa logística.
- Aporte claridad sobre coberturas, límites y exclusiones.
La elección de la póliza debe formar parte de una estrategia de gestión del riesgo, no de una decisión automática.
La importancia de revisar la póliza antes de que ocurra un siniestro
Uno de los errores más habituales es revisar el seguro únicamente cuando ya se ha producido una incidencia. Para el propietario de la mercancía, comprender el alcance del seguro antes de contratarlo es esencial.
Analizar las condiciones, las exclusiones y los límites permite:
- Saber qué riesgos están realmente cubiertos.
- Evitar expectativas erróneas.
- Proteger la continuidad del negocio ante un imprevisto.
En el seguro de transporte de mercancías, la prevención comienza con la información.
Entender la cobertura es parte de la gestión del negocio
El seguro de transporte de mercancías no es solo una formalidad contractual. Es una herramienta clave para proteger la carga y la estabilidad del negocio del cargador.
Conocer qué cubre, qué no cubre y cómo funcionan las cláusulas permite tomar decisiones informadas y evitar situaciones en las que, tras un siniestro, se descubren limitaciones inesperadas.
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Preguntas frecuentes sobre el seguro de transporte de mercancías
Siempre que se cumplan las condiciones de la cláusula específica.
No, salvo que el retraso provoque un daño físico cubierto por la póliza.
El seguro cubre el daño material a la mercancía, no la pérdida de valor comercial.
No. Cada modalidad tiene cláusulas específicas que deben adaptarse al tipo de transporte por ejemplo, en lo que respecta a las franquicias de tiempo.