En el transporte marítimo internacional, existe una falsa sensación de seguridad al cerrar las puertas de un contenedor y colocar el precinto. Muchos cargadores asumen que, al ser una unidad de acero estanca, la carga está a salvo de los elementos externos. Sin embargo, las estadísticas del sector indican que una parte significativa de las pérdidas en tránsitos transoceánicos no se debe a accidentes o naufragios, sino a los daños por humedad en el transporte.
Entender los fenómenos físicos que ocurren dentro de un contenedor es vital para cualquier propietario de mercancía que desee evitar sorpresas desagradables al abrir la unidad en el destino.
El principal enemigo de la mercancía no es siempre el agua de mar que entra por una fisura, sino la condensación de la carga generada por los cambios bruscos de temperatura durante la travesía. Este fenómeno, técnicamente conocido como container sweat o sudor del contenedor, ocurre cuando el aire caliente y húmedo dentro de la unidad entra en contacto con las paredes frías del acero.
- Ciclo térmico: Durante el día, el sol calienta el contenedor, aumentando la capacidad del aire para retener humedad.
Para las empresas que transportan materias primas o productos industriales, la humedad no es un problema estético, es un problema funcional. La oxidación de la mercancía puede invalidar piezas de maquinaria de precisión o componentes electrónicos antes incluso de que lleguen a la línea de montaje.
En el caso de materias primas higroscópicas (que absorben y liberan humedad) como el grano, el café o la madera, la humedad residual dentro del producto puede liberarse durante el viaje, alimentando el ciclo de condensación y provocando la pérdida total de la carga por fermentación o moho. Es aquí donde un seguro que contemple la oxidación de mercancía diseñado con criterios técnicos se vuelve indispensable, ya que las pólizas estándar a menudo presentan ambigüedades sobre si este daño es un "vicio propio" de la carga o un riesgo cubierto.
La prevención de daños por agua comienza mucho antes de que el contenedor llegue al puerto. Según las recomendaciones de buenas prácticas en la estiba, como el Código CTU (Cargo Transport Units) de la Organización Marítima Internacional (OMI), el cargador debe considerar los siguientes puntos:
1. Humedad de los materiales de estiba: Un pallet de madera húmedo puede contener litros de agua que se evaporarán dentro del contenedor al cruzar el Ecuador, saturando el ambiente interno.
2. Uso de desecantes: Las bolsas de gel de sílice de alta capacidad o mantas térmicas son barreras efectivas para absorber el exceso de humedad antes de que alcance el punto de rocío.
3. Ventilación controlada: Asegurarse de que los orificios de ventilación del contenedor no estén obstruidos, permitiendo que el aire circule si la carga así lo requiere.
Cuando se detecta el daño en destino, la figura del perito de daños por humedad es crucial. Su labor es determinar mediante pruebas químicas (como el test de nitrato de plata) el origen del agua: ¿Fue agua dulce de condensación o agua salada por una vía de entrada en la estructura del contenedor?
Un error habitual de los cargadores es desconocer la exclusión climatológica. El agua en sí no debería suponer un riesgo que derivara en un daño a la mercancía, estos daños suelen obedecer a cuestiones de embalaje, estanqueidad del contenedor, impermeabilidad de las lonas… Y la redacción de la póliza y su adecuación al medio de transporte puede resultar determinante a la hora de determinar la cobertura del siniestro.
Para un CEO o Director Financiero, el daño por humedad no se limita al valor de la factura de la mercancía. Existen costes ocultos que a menudo no se aseguran correctamente:
- Paralización de la producción: Si la materia prima llega con moho u oxidación, la fábrica debe detenerse hasta reponer el stock, lo que puede tardar semanas en tránsitos internacionales.
En Assek Europe, entendemos que los daños por humedad son uno de los riesgos más complejos de gestionar porque no se ven hasta que es demasiado tarde. Como compañía monoramo especializada exclusivamente en el seguro de mercancías, abordamos este problema desde la técnica y la prevención.
- Pólizas a medida: No trabajamos con pólizas de adhesión estándar; diseñamos cada cobertura analizando el tipo de mercancía y sus rutas específicas.
Contar con una aseguradora constituida en España que entienda la física del contenedor es la única garantía de que, si la humedad aparece, su inversión no se oxidará en el camino